La radio: Constructora del sentido social en la emisión local
La radio: Constructora de sentido social en la emisión local
Autor: Alejandra Piñin Guerra y Guadalupe Carrasco Wester
Resumen:
A través de la comunicación que se distribuye por medio de la radio, se pretende obtener los espacios necesarios para poder llegar hacia los más jóvenes para que sientan la identificación, su representación y la valoración que tienen para la comunidad. La construcción que la esta extensión del cuerpo ofrece (McLuhan, La Galaxia de Gutemberg) va más allá de ciertos factores sociales que nos establecen y enmarcan, dirigiendo su mirada hacia la comunidad y el cómo hacer la labor comunicativa mediante las herramientas que la radio propone, tanto dentro de sí como fuera de sí.
Introducción:
La inmediatez que ofrece la radio es agradable, puesto que su eficacia permite la incidencia de los pensamientos en torno a una imaginación de quienes realmente necesitan reconsiderar el hecho mismo de los desafíos que, hoy en día, ha decidido presentar la tecnología a través de la radio-audiencia. Sin embargo, las construcciones que realizamos por medio de esta importante herramienta sociocultural nos deja una labor de cara hacia nuestra comunidad y cómo llevamos adelante sus contenidos por medio de esta.
Es a través de la misión que cumple la radio escolar, comunitaria o comercial, el llevar implícito el desafío, tal como se ha presentado, hacia un plano de proyección de comunicación, que particularmente, se puede poner en práctica mediante diversos diseños de estrategias que ayuden a estimular los espacios que se distribuyen hacia los diferentes segmentos poblacionales. De tal manera que esos espacios con programaciones sean fortalecidos con las más sensibles y frescas voces que estimulen el logro que la radio se predetermine para acompañar a las niñas, los niños y los jóvenes durante el proceso. Es por ello que se fijan la meta de cómo alcanzar esa visibilidad ante las problemáticas, miedos y esperanzas que acarrean a estos importantes segmentos poblacionales que forjan los diferentes ejes de participación en la vida de su comunidad, persiguiendo una perspectiva solidaria para incidir en las audiencias con el fin de transformar las situaciones en una lección para el reconocimiento entre las diversidad de la cual se desprenden.
Desarrollo de contenidos:
El desafío de construir un mundo apropiado para los niños, niñas y adolescentes se relaciona, en gran medida, con la posibilidad de que la sociedad en su conjunto pueda reconocerlos como sujetos de derechos, con capacidad para involucrarse y decidir en todo aquello que se relaciona con su propia vida y desarrollo. Hay muchos caminos posibles para recorrer en este sentido.
Según Las Otras voces, Aprender Con La Radio, (2005), el desafío de construir un mundo apropiado para los niños, niñas y adolescentes se relaciona, en gran medida, con la posibilidad de que la sociedad en su conjunto pueda reconocerlos como sujetos de derechos, con capacidad para involucrarse y decidir en todo aquello que se relaciona con su propia vida y desarrollo. Promover el ejercicio de su derecho a la comunicación y a la participación se constituye en un camino fundamental. Es por ello que Las Otras voces, Aprender Con La Radio, (2005), menciona que cada una de las radios escolares en escuelas rurales y de frontera tiene su propia historia, un recorrido, saberes construidos a lo largo del tiempo a partir de logros y fracasos. Sin embargo, en muchos casos, ese saber no es valorado.
Si lo pensamos, podemos encontrar caminos para que la radio contribuya a este cambio en la vida de las niñas, niños y jóvenes, al promover:
- sus derechos y el ejercicio del derecho a la comunicación;
- la participación en la vida escolar, comprometiendo su asistencia a las aulas;
- transformaciones que tiendan a mejorar sus condiciones de vida;
- que se escuchen y se comprendan sus voces, pensamientos, conflictos, sueños;
- la formación con pensamiento crítico;
- lazos entre la comunidad, respetando las identidades locales y la escuela;
José Ignacio López Vigil en Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, menciona que aprendemos a hablar escuchando. El oído es el pedagogo de la palabra.Es por ello que la radio, según Las Otras voces, Aprender Con La Radio, (2005), es un camino amigable, creativo, útil para ejercer la participación haciendo eje en:
- El derecho a la libertad de expresión: Que es el derecho de los niños y jóvenes a decir lo que sienten y piensan, a ser escuchados y a que sus opiniones se tomen en cuenta.
- El derecho a la información: Que es el derecho de todas las personas a acceder a la información sobre lo que sucede, sin censura.
José Ignacio López Vigil en Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, menciona que el oído al que se dirige, la radio es un medio de comunicación íntimo, casi privado. Por tal motivo, llevar adelante una radio escolar, comunitaria o comercial, lleva implícito el desafío de haber imaginado un proyecto de comunicación particular y ponerlo en práctica.
En general podemos llegar a pensar que la radio genera encuentros para precisar y consensuar los objetivos y concepciones que atraviesan la definición de las líneas de acción que nos permitan incidir en la comunidad.
EL COMPORTAMIENTO Y SU COMPROMISO
Es por ello que según Hoeberichts y López Chang en Comunicación y Radio para el desarrollo local, (2000) “La radio entonces asume un comportamiento ciudadano porque frente a los problemas elaboran propuestas y estas las hacen pensando en el beneficio de todas las personas, recogiendo sus alternativas y buscando un diálogo plural con otros para actuar concertadamente.”
Y por ende, según Hoeberichts y López Chang en Comunicación y Radio para el desarrollo local (2000), recalcan que “Una radio que se compromete a trabajar por el desarrollo de su localidad lo hace porque se asume como una radio ciudadana y por- que comprende que su función no solamente es la de entretener, educar e informar sino también de generar una comunicación que promueva acción o movilización. La radio, y cualquier medio de comunicación, debe saber por qué tipo de desarrollo está apostando.”
Las radios contienen un gran potencial capaz de encender fogones en el aire, y vaya que los enciende constantemente. José Ignacio López Vigil en Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, resalta que el carácter de un medio de comunicación depende del sentido al que se dirige. La personalidad de la radio no la establecemos los radialistas, sino el oído humano.Sin embargo, este potencial disminuye debido a que son muchos los problemas que enfrentamos, día a día, quienes nos proponemos trabajar en ellas. Cada comunidad tiene sus problemáticas particulares, propias de cada zona, pero algunos problemas se tornan comunes. Como la deserción escolar y las inasistencias, la falta de espacios de participación y de propuestas recreativas y culturales, las situaciones de violencia, la discriminación entre chicos de diversos sectores socio económicos, o entre niños criollos y aborígenes, el trabajo infantil, los embarazos no deseados, las dificultades para insertarse laboralmente y para acceder a estudios terciarios (e incluso de nivel secundario), la pobreza y, como consecuencia, la mala alimentación y falta de abrigo.
Por esta razón, que según Las Otras voces, Aprender Con La Radio, (2005) necesitamos de una programación para:
- Crear en las radios espacios para el diálogo, el debate y la expresión de opiniones de diversos sectores de las comunidades atravesados por diferentes rasgos culturales, intereses y conflictos.
- Promover criterios de programación abarcativos, basados en nuevas prácticas comunicacionales, antes que en un conjunto de restricciones.
- Promover la formación de comunicadores que se desempeñen como mediadores entre diversos actores sociales y las audiencias.
- Trabajar propuestas de producción grabadas que permitan enriquecer las programaciones de las radios en los momentos en que no se realizan programas en vivo.
- Explorar la diversidad de pequeños formatos radiales, para enriquecer la programación y las estrategias pedagógicas de los docentes en los procesos de acompaña-miento de los chicos y chicas en tanto productores radiales.
Además, menciona Las Otras voces, Aprender Con La Radio, (2005), de responder hacia una participación para:
- Estar atentos a los problemas que atraviesan a nuestra comunidad y que, directa o indirectamente, afectan a chicos y chicas e incluir estos temas en la producción radiofónica.
- Facilitar el acceso de niños, niñas y jóvenes a las programación para que sus voces incidan en la vida de la comunidad y, así, construyan su experiencia de participación en la vida democrática.
Y así, con la idea más clara y precisa de hacia qué público nos dirigimos y qué queremos de ellos, podemos elaborar una línea transversal sobre las herramientas que discretamente aparecen en el proceso de una emisión en la radio.
PROGRAMACIONES DE RADIO
En un primer acercamiento, podríamos decir que la programación o parrilla es el conjunto de programas que emite una radio. Según Laura Rodríguez, Ponele onda: Herramientas para producir radio con jóvenes, (2011), “hablamos de programación diaria, semanal o mensual; de programación regular o de fin de semana; de programación de temporada o de verano. A través de sus programaciones, todas las emisoras difunden músicas, informaciones, opiniones. Todas hablan y esperan ser escuchadas. La diferencia radica precisamente en la manera de pronunciar y organizar esos contenidos.”
Es así como, Laura Rodríguez, Ponele onda: Herramientas para producir radio con jóvenes, (2011), menciona que “la programación de una radio es una propuesta que traduce en sonidos los objetivos que tiene la emisora. Se trata de la planificación -a corto, mediano y largo plazo- de una relación comunicativa entre una radio (empresa, organización social o estatal) y una audiencia. Ese diálogo se establece mediante contenidos sistematizados y organizados armónicamente según criterios de selección, dosificación y ordenación. A su vez, esa diagramación se elabora según la duración y los horarios, condicionados por los recursos técnicos, humanos y económicos de la radio.”
Todo depende de la personalidad de la emisora, sus objetivos y la identidad que desee difundir.
- UNA RADIO EXISTE PORQUE ALGUIEN LA ESCUCHA
- No todas las personas son iguales. Por eso el dial ofrece variedad de propuestas. La edad, el sexo, el nivel de educación y poder adquisitivo; los gustos musicales, las preferencias a la hora de salir o vestirse; una manera de ver el mundo y un lugar en la sociedad, son algunas de las características que condicionan a los oyentes a la hora de elegir una emisora de radio. Es por ello que las radios segmentan, es decir, seleccionan públicos. Cada emisora diseña sus programaciones y programas en función de un conjunto de oyentes que comparten una serie de características en común.
- Una radio comercial, cuyo fin principal es el lucro, atenderá los resultados de las mediciones de audiencia. Por eso muchas emisoras y programaciones cambian de nombre o de propuesta, porque se diseñan en función de un nicho del mercado que se quiere conquistar. En cambio, en la lógica de un medio de servicio público, el oyente es considerado un ciudadano, por lo tanto ofrecerá una programación más diversa y no tan atada a las mediciones de audiencia. Una radio comunitaria establece otra conexión con quienes la escuchan: son interlocutores que pueden participar de diversas formas en lo que sucede al aire y en otras actividades que organice la emisora.
- LA CARA DE UNA EMISORA
- El perfil es la personalidad de la radio y está estrechamente vinculado al público al cual se dirige. Es el entorno en que se organiza una programación, puede ser que lo haga a un objetivo periodístico, entonces hablamos de una radio informativa. Puede que lo principal sea la música y el entretenimiento. Ese eje central que articula el conjunto de la programación es lo que llamamos perfil de una radio.
- MODELOS DE PROGRAMACIÓN
Una emisora puede crear una programación “ideal” de acuerdo a sus intereses, pero en la práctica puede modificarse. Cada radio está inserta en una época y lugar y se dirige a una audiencia. A su vez, estos elementos suelen compartirse con otras emisoras. Si pensamos en diseñar una programación, tenemos que: - Establecer con exactitud lo que queremos y a quién estará dirigido.
- Determinar y organizar los contenidos. Esto permite a su vez establecer el perfil de los temas, enfoques y orientaciones generales para abordarlos, el cómo organizar la programación para que refleje nuestros intereses y qué estructura sostener.
- De acuerdo a los grupos de audiencia que queremos alcanzar y la cobertura de la radio, pensar qué momento del día es más idóneo para cada programa y/o contenido.
Según Laura Rodríguez, Ponele onda: Herramientas para producir radio con jóvenes (2011), “El desafío de toda programación es articular sus programas con un denominador común. Generar una continuidad en la que los contenidos se enlacen armónica y atractivamente, teniendo en cuenta la diversificación de la audiencia y sus niveles de atención. Para ello es muy importante la producción artística (institucionales, avances, musicalización, publicidades) para generar esa síntesis.” Sin embargo es muy complejo que sólo una persona produzca un programa completo. Y también lo es que todos se encarguen de todo. Realizar un programa es un trabajo de equipo. Nos permite dividir tareas de acuerdo a los intereses y deseos de quienes participan en su realización. Como en una orquesta, cada uno se hace cargo de un instrumento. A continuación detallamos algunos de los roles que podemos encontrar en el armado de un programa de radio:
- PRODUCTORES: Quienes producen un programa son las personas que, con paciencia y creatividad, convierten lo que pensamos en una propuesta, los que le dan formato a las ideas. Manejan la agenda del programa y los ritmos de las decisiones.
- COORDINADORES DE PISO: Es posible que en el equipo haya un coordinador que articula la relación entre los productores, los conductores y el operador técnico. El coordinador es como el director de orquesta, tiene en su cabeza todos los componentes de la melodía y los articula en el momento. Se encarga de que todo salga en el orden planeado, y puede hacer cambios ante imprevistos que suceden en el momento del vivo.
- CONDUCCIÓN: El o la conductor/a es la persona que lleva las riendas del programa. Ordena el aire y sostiene el ritmo. Presenta notas, temas musicales, invitados, bloques y secciones. Es la persona que le dará voz a las ideas del programa. Tendrá la libertad de buscar un estilo, una manera de hablar, una forma de contar lo que sale al aire. La conducción tiene la tarea de representar el espíritu del programa a través de la herramienta de la voz.
- OPERADORES TÉCNICOS: Se trata de la persona que pone el programa al aire y tiene la responsabilidad de la transmisión en su parte técnica. Pero no sólo ocupa ese rol, también puede aportar creatividad, capacidad de atención y escucha para el programa.
- ETAPAS DE TRABAJO: Por lo tanto, también encontramos las fases que atraviesa para el despliegue que tendrá el equipo técnico en los cargos del desglose dentro de la radio.
- PRODUCCIÓN: Es el momento de búsqueda, investigación y creación del torbellino de ideas que después se trasladarán al aire. Un tema puede ser tratado de distintas maneras. Esta es una decisión de producción. Las elecciones municipales pueden traducirse en un informe, una entrevista o un sketch. Durante esta etapa se toman todas las decisiones y se define el material necesario para trabajar: información, temas musicales, entrevistados, etc. Cada integrante del equipo, desde su rol, aportará ideas y responsabilidades.
- PUESTA EN EL AIRE: El estudio de radio se divide en dos espacios de trabajo: el control de aire, donde se ubican el operador, el coordinador de piso y todos quienes participen en la producción del programa; y el estudio, donde están los conductores, columnistas e invitados. La puesta al aire es un momento clave y único. Según Laura Rodríguez, Ponele onda: Herramientas para producir radio con jóvenes, 2011), “allí se materializarán al fin las ideas que forman parte del programa. A veces, durante la transmisión en vivo es necesario hacer modificaciones por fuera de lo que se planificó. Esto no es un error: todo lo contrario. Significa que hay flexibilidad para incluir algo no previsto.También se pueden sumar piezas grabadas que enriquezcan el programa. Esto nos permite administrar un recurso valioso: el tiempo. Por un lado, las piezas editadas nos permiten crear, investigar y experimentar con las producciones. A su vez, nos dan un respiro al aire cuando estamos en vivo.”
Y es en esta puesta al aire que, según Xosé Soengas, El discurso radiofónico: Particularidades de la narración sonora, (2003), es donde aparecen los patrones de la improvisación como la improvisación elaborada se apoya en un esquema orientativo que sirve de guía o de hilo conductor. En ese caso es fácil establecer unas pautas narrativas concretas que definen las líneas de actuación posteriores y permiten orientar los contenidos. En cambio, en la improvisación natural o espontánea no es posible predeterminar argumentos, ni diseñar la evolución de los personajes con anterioridad. Sólo puede hacerlo en ciertas ocasiones el moderador del espacio de forma simultánea al desarrollo del relato, pero en aspectos muy puntuales. José Ignacio López Vigil en Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, dice que arriesgarse a payasear un poco, hacerse vulnerable a la audiencia, que es otra forma de intimidad. Como dice Rius, el humor es el arte de reírse de uno antes que lo hagan los demás.
Además del discurso natural y del preparado, el relato radiofónico exige otros dos niveles de análisis: la dimensión estética y la atención a los contenidos. Menciona Xosé Soengas, El discurso radiofónico: Particularidades de la narración sonora, (2003) que en la radio conviven de forma permanente las características formales con el relato de los hechos, y esa doble planteamiento afecta a los programas informativos y a los dramáticos. El tratamiento formal facilita la comprensión, es un buen reclamo para atraer y mantener la atención de la audiencia y, además, refuerza la credibilidad de los contenidos, mientras que el relato de los hechos debe transmitir la esencia del acontecimiento con la mayor fidelidad posible, tanto en una información como en la adaptación de una obra literaria. Ambas dimensiones se alimentan de forma permanente y recíproca. Lo ideal es que un relato sea atractivo e interesante a la vez. De nada sirve un discurso hermoso, pero vacío de contenido o una propuesta interesante, pero aburrida. José Ignacio López Vigil en Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, resalta que el arte de hablar por radio consiste precisamente en usar palabras concretas, que se puedan ver, que se toquen, que se muerdan, que tengan peso y medida. Palabras materiales. Palabras que pinten la realidad. No discursee por radio, es como vender bufandas en la playa. - POSTPRODUCCIÓN: Esta es una etapa de escucha, tan importante como las anteriores. Aquí se hace un balance de la correspondencia entre lo que fue planeado y lo que salió al aire. Es conveniente dedicarle un momento de escucha posterior a cada programa, para permitir ajustes.
Conclusiones:
- Es importante estar atentos a los problemas que atraviesan nuestra comunidad y que, directa o indirectamente, afectan a las personas mayores, adultos, jóvenes y niños, e incluir estos temas en la producción radiofónica con el propósito de mejorar la convivencia y su calidad de vida.
- Facilitar el acceso de niños, niñas y jóvenes a las programaciones radiales y a la radio en sí, para que sus voces incidan en la vida de la comunidad y, de este modo, construyan su experiencia de participación en la vida democrática.
- Crear en las radios espacios para el diálogo, el debate y la expresión de opiniones de diversos sectores de las comunidades atravesados por diferentes rasgos culturales, intereses y conflictos, promoviendo la formación de comunicadores que se desempeñen como mediadores entre diversos actores sociales y las audiencias.
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| Imagen ilustrativa I |
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| Imagen ilustrativa II |
| Imagen ilustrativa III |
Vídeo propio:
Entrevista con comunicadores:
-Yris Pozo y Faustino Pisfil.
-Yris Pozo y Faustino Pisfil.
Momento durante el diálogo entre los
comunicadores y las estudiantes. (I)
Momento durante el diálogo entre los
comunicadores y las estudiantes. (II)
Referencias bibliográficas:
- Las Otras voces, Aprender con la Radio, 2005, Argentina.
- Anouk Hoeberichts, Miguel López Chang, Comunicación y Radio para el desarrollo local, 2000, Ecuador.
- Xosé Soengas, El discurso radiofónico: Particularidades de la narración sonora, Universidad Nacional de Santiago de Compostela, 2003, España.
- Laura Rodríguez, Ponele onda: Herramientas para producir radio con jóvenes, 2011, Argentina.
- José Ignacio López Vigil, Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas, Quito.




Guadalupe, Alejandra,
ResponderBorrarEl tratamiento temático es adecuado, así como sus materiales de asistencia.
El video ilustrativo es bastante básico y elemental, pero también es claro.
El audiodiálogo es conveniente.